Reto de salud de un novel (de 'nuevo' no de los premios suecos)

Temes del año 2018

Día 7 de abril de 2019

Propósitos nuevos

Me he popuesto cumplir un propósito nuevo para este año: conseguir un peso saludable.

Para obtener mejores resultados, voy a realizar una serie de actividades que me garanticen el logro de los objetivos.

Los propósitos tienen que ser realistas, concretos y asequibles. A veces nos planteamos demasiadas cosas a la vez, metas demasiado altas, o que no dependen de nosotros.

La dificultad principal es la resistencia a cambiar los hábitos adquiridos, hábitos que me he ido creando yo mismo sin necesidad. Después de un tazón de cereales, una fruta entera también y, por si fuera poco, una dosis de dulce que pondrá la guinda a la primera comida del día. Cuando con un solo tazón de leche vegetal con cereales debería ser más que sufiente. La fruta puede ser para media mañana y el dulce para merendar. No todo a la vez, como si fuera un protocolo arbitrario que nos hemos creado y creido que debe ser así para nuestro bien.

Para ayudarme en el proceso voy a repasar por qué quiero alcanzar un peso saludable. Para mí las dos más importantes y que engloban muchos aspectos son: sentirme mejor física y mentalmente, y prevenir enfermedades que causa el sedentarismo y la obesidad. Para ello me imagino realizando los esfuerzos diarios con más facilidad, más ligero y con menos cansancio; practicando un deporte o actividad física en la que puedo sobresalir; luciendo mejor estilo de vestir con las tallas que mejor me quedan y son más adecuadas a mi nueva situación; etc.

Tendré en cuenta cuando haga una lista con los medios que voy a escoger para conseguir el objetivo. Voy a procurar no ponerme metas muy altas ni medios que perturben el equilibrio físico, mental o emocional. A la que me encuentre en una dificultad comprobaré que no estoy actuando por encima de mis posibilides y lo sabre cuando haya escogido medios que me devuelvan la tranquilidad.

Cada semana haré una evaluación de los medios y los resultados que voy consiguiendo, para que el trabajo sea más realista y nos plantee nuevos y pequeños retos.

Las áreas que voy a trabajar son las de las comidas, las actividad física y la adquisición de cultura. Para ello voy a planificar un menú sobrio, equilibrado y sano; un cuarto de hora de saltos con cuerda un día y otro día de estiramientos, y repetir los siguientes días; y por último dedicar media hora a la lectura de un libro que me aporte algo. Y sobretodo, no me saldré de este esquema sin un motivo que lo aconseje y sin haberlo reflexionado.

Día 7 de abril de 2019

Los cambios alimenticios que me propongo son los siguientes:

Para el desayuno un solo tazón de leche con cereales no azucarados. A media mañana un yogur con trozos de fruta o frutos secos. Para comer una sola proteína con una sola verdura, una cantidad proporcional a las necesidades. Para la merienda un par de piezas de la misma fruta. Y para la cena una ensalada combinada con una sola verdura, una sola fruta y unas pipas de calabaza, aliñada con aceite de oliva y limón. La carne no comer todos los días e ir bebiendo agua durante todo el día de forma escalada.

Día 7 de abril de 2019

Para el ejercicio físico voy a comenzar por bajar y subir por la escalera, desde un tercer piso. Hay gente que elige el ascensor porque tiene que pagar más escalera por eso. Para mi invertir en salud y calidad de vidad es prioritario a los gastos que tengo que desembolsar obligatoriamente. Lo que me gasto en ascensor me lo ahorro en médicos, medicinas y dolencias diversas.

Día 7 de abril de 2019

Las materias interesantes para adquirir cultura son los libros de historia, biografías y desarrollo personal. Algunos periódicos transmiten más sentimientos negativos que positivos; en todo caso si los leemos quedarse solo con las cosas positivas. Y algunas revistas 'especializadas' contienen más publicidad y contenidos de relleno que artículos con rigor científico. Además, también disponemos de bibliotecas pagadas con nuestros impuestos en las que tenemos todo tipo de formatos de información; apovecharlos.

Día 13 de abril de 2019

Hoy me está dando por reflexionar sobre cómo somos, por qué actuamos como lo hacemos, etc.

La primera idea que me ha venido a la cabeza ha sido la de la antropología que, y dice la Wikipedia que es la ciencia que estudia al ser humano de una forma integral, de sus características físicas como animales y de su cultura, que es el rasgo único no biológico. Por lo que no voy mal encaminado. Cómo y por qué las personas nos comportamos e interactuamos de cierta manera.

Antopología filosófica: las ciencias humanas para tratar de identificar las características de la especie humana y su posición específica en el mundo y el entorno natural.

Los griegos, como pensadores por antonomasia, Como síntesis de sus ideas podemos evocar a algunos de ellos. Sócrates, quien propone una mirada reflexiva sobre sí mismo; Platón, quien sostuvo que el hombre tiene un alma unida a un cuerpo y necesita mover a ambos simultáneamente (Timeo), si bien el alma tiene el primado sobre el cuerpo (Fedón, República). Aristóteles en cambio, sostuvo que el hombre es una sustancia compuesta de cuerpo y alma.

En la Edad Media reinó un periodo teocéntrico, en el que todo giraba en torno al concepto de Dios. Al hombre se le interpreta por su relación con Dios, visto como un ser creado por Dios a su imagen y semejanza (posesión de inteligencia y capacidad de amar). El hombre es considerado un compuesto de cuerpo y alma, y ésta es considerada algo de naturaleza espiritual, libre e inmortal. San Agustín se apoya en un argumento platónico y dice respecto a Platón: «Nadie como Platón se ha acercado tanto a nosotros»[cita requerida]. Aparece, por tanto, la idea de salvación eterna, esta vida es un tránsito; un camino para conseguir la vida eterna por medio de la virtud, que consiste en obedecer los mandamientos de la ley de Dios y conduce a la felicidad de la salvación eterna; la vida sólo tiene sentido como camino de salvación. Lo contrario sería la condena sobre .

En la Edad Moderna el filósofo francés René Descartes puso la certeza del conocimiento en la pura autocerteza de la conciencia (cogito ergo sum). El «yo» de la conciencia está seguro de su propia existencia antes que de la existencia del resto de las cosas. Con la conciencia Descartes no se refiere al hombre, sino a la pura razón. De este modo en el modelo cartesiano el ser humano se presenta como un agregado de dos realidades distintas e incomunicables. Por un lado la razón, la conciencia pensante (res cogitans) y por otro el mundo corporal extenso (res extensa). Con ello se niega la unidad substancial entre cuerpo y alma espiritual en el hombre y la posibilidad de una interacción entre las dos substancias.

Más tarde, Immanuel Kant contrapondrá los conceptos de naturaleza y persona. Según el Kant, la persona posee conciencia moral y es el único ser que la posee. Kant define a la persona como «la libertad e independencia frente al mecanicismo de la naturaleza entera». La persona es el único ser del universo sometido a leyes propias, es decir, sometido a leyes puras, prácticas establecidas por su propia razón. «La persona es la libertad de un ser racional sometido a leyes morales». Estas leyes morales de las que habla Kant se las da el ser racional a sí mismo, lo cual no quiere decir que sean arbitrarias.

En la Edad Contemporánea se abre espacio a una amplia diversidad de corrientes que proponen una visión sobre lo que es el hombre. La mayoría de éstas son el resultado de una radicalización de las posturas surgidas en la Edad Moderna. Por un lado se posiciona fuertemente una visión materialista sobre el hombre, según la cual en el ser humano no existe más que el ser y el acontecer materiales. Se niega con ello lo espiritual en el hombre, que siglos antes había sido considerado como la esencia misma del ser humano. A favor de esta teoría se han intentado esgrimir argumentos surgidos de la teoría de la evolución de Darwin.

Por otro lado, la corriente existencialista ha negado que en hombre se dé una esencia que lo determine, abogando que el hombre es ante todo indeterminación y libertad pura. En esta doctrina se enfatiza la inmediatez de la experiencia personal y la autodeterminación de la propia existencia por parte de cada individuo, con el peligro de caer en el relativismo ético.

Una tercera corriente muy fuerte surgida en la Edad Contemporánea para tratar el tema del hombre es el personalismo. Esta corriente filosófica busca poner el énfasis en el significado del ser personal del hombre y su apertura constitutiva hacia los demás. Parte de la segunda formulación del imperativo categórico kantiano según el cual la persona se debe tratar como un fin y nunca como un medio. En los últimos años, algunos intelectuales de Latinoamérica han analizado esta temática, tal como nos explica el antropólogo ecuatoriano Daniel Xavier Calva Nagua (2013): "la mezcla de filosofía y de antropología, es el caldo de cultivo perfecto para la investigación sociohumana, dos grandes disciplinas académicas que se parecen tanto, pero que estudian a su manera a la humanidad, juntas intentan darnos una mejor concepción del ser humano, no solo como un ser racional o como un ser biótico, sino como un ente que ama, que siente, que forja su destino".2

El problema de la naturaleza del hombre

Podemos empezar enumerando tres tesis: «naturalismo o monismo», «esencialismo o dualismo», y las contribuciones de la filosofía hermenéutica.

Según esta tesis, no hay una diferencia esencial entre el hombre y el animal, sino diferencias de grado, de modo que la vida superior del hombre resulta ser una forma más desarrollada, perfeccionada o evolucionada de la serie animal. Las formas más altas de la vida humana (pensamiento, lenguaje, arte, etc.) no son más que las resultantes genéticas de procesos inherentes a las manifestaciones más elementales​.

Esencialismo o dualismo

Esta tesis afirma que el hombre se distingue esencialmente, y no puramente de grado, de los demás seres vivos pues en él hay un principio que le pertenece en exclusividad y que entraña la posibilidad de una separación radical entre el hombre y el animal. El principio que diferencia al hombre puede concebirse de distintas maneras: según el hombre es el que razona al animal, en cambio el animal por no tener raciocinio no puede razonar al hombre.

Hermenéutica

El hombre no es algo que viene dado «esencialmente», sino que se configura a través de sus relatos, mitos, narraciones, saberes, creencias y construcciones culturales. En todo esto tiene una importancia capital el lenguaje, que le brinda la posibilidad de expresión y de «sentido», pero también le muestra sus límites.

El hombre no está «atado» a algo fijo o estático, sino que se va configurando. El ser humano se debe a un desarrollo temporal (historia) y a la vez a un «proyecto» que le configura como alguien en desarrollo, nunca acabado. En esta historicidad, el hombre no es un espectador imparcial de los fenómenos, sino que se ubica frente a los mismos desde presupuestos «heredados» (tradición) que le orientan.

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